The Day I Became a Bird – Análisis: un cuento para el corazón

El género cozy existe para aquellos jugadores que no quieren preocuparse por temporizadores, dificultades extremas o retos que terminen frustrándolos. Y aunque The Day I Became a Bird se encuentra dentro de esta categoría, Hyper Luminal Games Ltd creó algo que va mucho más allá.

Como ellos mismos lo describen, este juego es un cuento para dormir, pero ojo, no porque dé sueño jugarlo, sino porque nos cuenta una historia perfecta para irse a descansar, acogedora, tranquila y llena de momentos de ternura.

La historia nos lleva a conocer a Frank, un pequeño niño que ha descubierto que está enamorado de su compañera de clase Sylvia. A lo largo de cuatro días intentaremos acercarnos a ella, descubriendo lo que le gusta y reuniendo el valor suficiente para hablarle.

Ahora bien, a pesar de que la narrativa es lo más importante, The Day I Became a Bird no es una novela visual. Podrás controlar a Frank y recorrer pequeños escenarios en busca de objetos para completar sencillas misiones, como recoger cajas, palos y hojas.

El juego también nos permite conocer un poco de la vida cotidiana de Frank, por lo que podrás ir en bici a la escuela, participar en clase, jugar en el parque, darle de comer a tu perro y hasta tendrás que sacar tu lado más creativo para recortar y dibujar dentro de líneas punteadas al puro estilo Art Attack.

Son tareas simples, pero encajan perfectamente con el tono del juego y nunca se sienten como relleno, pues cada una nos acerca a nuestro objetivo final, que es agradarle a Sylvia.

Para añadir un poco más de reto, deberás pulsar un botón en el momento correcto o seguir un patrón con el joystick; sin embargo, si quieres que los más pequeños de la casa disfruten de mejor manera el juego puedes eliminar estas mecánicas y tan solo deberán pulsar un botón.

Dentro de estos escenarios también encontrarás plumas doradas que puedes ir recogiendo; aunque no agregan nada a la narrativa, sí hacen más variada la exploración y nos da un motivo adicional para revisar cada rincón.

La parte jugable más importante llega cuando creas los recuerdos de Frank. En estos momentos tendrás que completar un rompecabezas que sigue la misma línea de sencillez del resto de las mecánicas; no son para nada complicados, pero tampoco se sienten triviales, y realizarlos resulta el complemento perfecto de la historia.

Ahora bien, el apartado artístico de The Day I Became a Bird es uno de sus puntos más fuertes; el juego utiliza un estilo artesanal muy colorido, como si en verdad estuviéramos dentro de un cuento infantil. Los personajes son sencillos pero adorables, y los tonos pastel y tierra hacen el conjunto aún más acogedor.

Pero lo más bonito llega cuando armas los rompecabezas y ves la ilustración completa. Esos diseños caricaturescos le aportan una originalidad visual que refuerza la identidad del juego con cada nueva memoria desbloqueada.

La música, por supuesto, sigue la misma línea de calma con tonadas suaves que acompañan sin invadir. Hay momentos en que el silencio también hace su trabajo, y el juego sabe exactamente cuándo usarlo para que una escena respire o para que un instante de ternura se sienta un poco más íntimo.

No obstante, hay algo que debes saber y es que The Day I Became a Bird es un juego muy corto. En menos de dos horas llegarás al final, y si bien la experiencia es completa y satisfactoria, algunos jugadores podrían sentir que se queda corta. Dicho esto, dentro de esas dos horas no hay un solo momento desperdiciado, y hay historias que no necesitan más tiempo para decir exactamente lo que tienen que decir.

Finalmente, The Day I Became a Bird es perfecto para una tarde lluviosa donde no quieres el estrés de un título multijugador ni enredarte con mecánicas complicadas. Solo jugar, conocer una historia acogedora y recordar aunque sea por un momento lo que se sentía tener ese primer amor de la niñez que no sabías muy bien cómo expresarlo.Sin más que agregar, te recuerdo que The Day I Became a Bird llega hoy 16 de abril a PC vía Steam, PlayStation 5 y Nintendo Switch.

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