Los juegos de light horror normalmente nos identifican como las víctimas usando todo recurso disponible para defendernos y eliminar a los terrores que conlleva la oscuridad, en Ghost Keeper manejamos a esos terrores para deshacernos de los molestos humanos que invaden espacios y recuerdos preciosos que nos vinculan con este mundo.
La hora del terror: El arte de asustar

Normalmente, el horror nos pone a temblar detrás de una linterna, pero en Ghost Keeper de Quest Craft, nosotros somos los que movemos los hilos (y los muebles). Nuestra misión es simple pero gratificante: vaciar mansiones victorianas de esos molestos humanos usando habilidades naturales del «más allá».



Lo interesante es que no todos los fantasmas son iguales. Cada espectro que reclutas tiene un arsenal que va desde la telequinesis clásica hasta disrupciones eléctricas e imágenes que inducen a la locura. Para desbloquear nuevos aliados, tendrás que cumplir retos específicos, lo que le da un toque de progresión muy necesario para que el juego no se sienta repetitivo.
No es tan fácil ser un espectro

Si creías que los humanos se irían al primer portazo, piénsalo dos veces. El juego nos enfrenta a escépticos y, peor aún, a cazadores de fantasmas armados con aspiradoras especiales que no dudarán en enviarte al olvido definitivo. Aquí es donde entra la estrategia: cada humano reacciona distinto. Algunos huyen al primer grito, mientras que otros requieren que los lleves al borde de la desesperación o, en casos extremos, eliminarlos definitivamente.
Luces y sombras del acceso anticipado

Visualmente, el juego es un acierto. Su estética gótica-victoriana está muy bien lograda sin saturar la vista. Sin embargo, en el apartado técnico es donde Otto Cossio tiene que sacar la lupa:
- Lo bueno: La curva de aprendizaje es justa y las mecánicas son intuitivas. No hay habilidades «rotas» que te den la victoria fácil; tienes que pensar tus movimientos.
- Lo malo: Al estar en Early Access, los controles a veces se sienten pesados y hay fallos de conexión molestos. Pero el pecado capital es la falta de puntos de control. Las misiones avanzadas son largas y te obligan a jugar sesiones maratónicas porque no puedes guardar a mitad de camino.

EN RESUMEN
Ghost Keeper es algo divertido con estrategia y terror invertido en la época victoriana. Asusta humanos con poderes únicos en este gran reto de Early Access. Pero que le faltan varias cosas.
CALIFICACIÓN: 8/10


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