A inicios del año pasado, Atelier Yumia: The Alchemist of Memories & the Envisioned Land llegó a PC, Xbox Series X|S, PlayStation 5 y Nintendo Switch con una recepción muy positiva. Pues, luego de que la trilogía de Atelier Ryza dejara el listón tan alto, fue un alivio comprobar que la franquicia no solo mantenía el nivel, sino que seguía mejorando con cada entrega.
Ahora el juego llega a Nintendo Switch 2. Y, como no lo cubrimos en su lanzamiento original, antes de hablar del rendimiento en esta nueva plataforma, abordaremos rápidamente la historia y algunos elementos de la jugabilidad, para que quienes lo descubran por primera vez en la híbrida de Nintendo sepan exactamente lo que van a encontrar.

La historia sigue a Yumia Liessfeldt, una joven alquimista que se une a un grupo de investigación con la misión de desentrañar los secretos del antiguo Imperio de Aladiss. A lo largo del viaje, Yumia no solo deberá descubrir por qué la alquimia ha sido casi vetada, sino también resolver preguntas sobre su propia identidad y el vínculo entre sus recuerdos y el mundo que la rodea.
La jugabilidad se basa en dos pilares: la alquimia y el combate. En esta entrega podrás construir tu propio taller con multitud de edificios y muebles, pero el cambio más importante respecto a entregas anteriores es que ahora puedes realizar la alquimia en cualquier punto del mundo sin necesidad de regresar a la base.


Mientras recorres las distintas regiones de Aladiss, el juego despertará en ti un auténtico síndrome de Diógenes, con una necesidad compulsiva de recoger cada planta, mineral o fragmento que encuentras, algo esencial para la alquimia, pero que en ocasiones interrumpe el ritmo natural de la exploración.
El combate ya no usa los puntos de acción clásicos y ahora tenemos habilidades con enfriamientos cortos, dándole un ritmo mucho más cercano al de un juego de acción. Cada personaje dispone de ataques de corto y largo alcance, y además podrás moverte libremente por el campo de batalla para esquivar o bloquear.
Sin embargo, los enfrentamientos regulares tienden a simplificarse demasiado, pues con los enemigos comunes solo tendrás que machacar los botones y terminarán cayendo sin necesidad de crear estrategias elaboradas.

Donde este sistema realmente brilla es en las batallas contra los jefes. Estos combates te obligan a aprovechar la esquiva perfecta y la ruptura de escudos para aturdir al enemigo. Este contraste hace que los enfrentamientos básicos se conviertan más en un «minijuego» para recolectar materiales y no en un desafío.
Ahora bien, la edición para Nintendo Switch 2 introduce mejoras visuales evidentes frente a la versión original de la consola: tenemos mayor resolución, modelos de personajes y monstruos más definidos y escenarios con mejor nivel de detalle en general.


No obstante, ciertos elementos del entorno, como texturas de rocas, materiales o alguna vegetación, siguen mostrando limitaciones que contrastan con el resto del mundo. Esto tristemente nos recuerda que la Switch 2 tiene un techo técnico y, en esta versión, ni siquiera lo llegamos a alcanzar.
El rendimiento es donde la experiencia se complica aún más. El juego ofrece dos modos gráficos, calidad y rendimiento, pero ninguno logra una estabilidad completa. El modo calidad fue el que mejor experiencia me ofreció, pues al limitar los frames, las caidas son menos.
Y hablando de bajones, en el modo portátil estas caídas de frames son más frecuentes y tan solo mejoran un poco en modo dock, aunque no llegan a desaparecer del todo, especialmente en las áreas abiertas.




El stuttering es más frecuente en modo rendimiento, y si juegas más de tres horas seguidas es probable que empieces a sentir mareo. Paradójicamente, si ejecutas la versión original de Switch mediante retrocompatibilidad tendrás un rendimiento más estable, aunque olvidate de las mejoras visuales.
El único aspecto positivo del port es la reducción de los tiempos de carga, que pasan de más de un minuto en la Switch original a apenas unos segundos en Switch 2. Incluso el viaje rápido ya no cuenta con pantalla de carga, sino que es inmediato.


Esta versión también incluya la función de Game Share que te permite vivir esta aventura junto con un amigo de manera local. Uno controla a Yumia mientras el otro toma el rol de un compañero.
Finalmente, Atelier Yumia: The Alchemist of Memories & the Envisioned Land sigue siendo un gran juego con una historia emotiva y con uno de los sistemas de alquimia más completos de la saga. Lastimosamente, esta edición de Nintendo Switch 2 es difícil de recomendar si priorizas la estabilidad sobre el salto visual.
Sin más que agregar, te recuerdo que Atelier Yumia: The Alchemist of Memories & the Envisioned Land ya está disponible en Nintendo Switch 2, así como en PlayStation 5, Xbox Series X|S, la primera Nintendo Switch y PC vía Steam. No olvides que tienes hasta el 22 de junio para adquirirlo con un 43% de descuento en la eShop.

EN RESUMEN
Atelier Yumia: The Alchemist of Memories & the Envisioned Land en Nintendo Switch 2 es un port que sacrifica su rendimiento por un aspecto gráfico que ni siquiera alcanza un nivel aceptable. Si puedes, comprálo en otra plataforma; si no, prepárate para disfrutar de uno de los mejores juegos de la saga con el peor rendimiento.
CALIFICACIÓN: 6/10


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