Swan Song – Análisis: Desafiantemente tierno

Los juegos de puzles no siempre vienen acompañados de una buena narrativa, pues lo más importante es descubrir cómo avanzar y usar ese conocimiento para el siguiente desafío. Sin embargo, cada tanto un estudio, especialmente de la escena independiente, llega a romper ese molde y nos ofrece una forma distinta de contar una historia.

Este es el caso de Swan Song, el nuevo juego de Business Goose Studios, un pequeño estudio belga de tan solo tres personas. En este acogedor y emotivo juego usarás notas de diferentes formas y tamaños para programar una caja de música y guiar a un cisne hasta la meta de cada nivel.

Desafiantemente tierno

En cada escenario organizarás notas musicales sobre una escala, y su posición determinará qué plataformas se activan cuando suene la melodía. Una vez que creas tener todo en orden, girarás la llave y dejarás que la música guíe al cisne a través del nivel.

Al principio las notas serán sencillas, pero el reto va creciendo de forma constante. Llegarán notas dobles, algunas desaparecerán cuando el compás pase por ellas, hay algunas que te aturdirán y otras no aparecerán hasta que el compás las cruce por segunda vez, lo que te obligará a pensar con mucho más detalle a medida que avanzas.

El desafío tampoco se limita al posicionamiento de las notas, pues también tendrás que lidiar con cazadores que dispararán al cisne, plataformas invisibles y superficies que se rompen luego de que el cisne pase sobre ellas. Todo esto hace que cada puzle sea un pequeño ejercicio de lógica y, sobre todo, paciencia.

Entre nivel y nivel, Swan Song va revelando una historia conmovedora sobre el creador de la caja de música y la familia para la que fue hecha. A través de notas de voz, documentos y otros elementos, el juego habla de la pérdida, el duelo y la vida junto a una enfermedad terminal, todo con una sensibilidad que pocas veces se ve en el género.

Según tu habilidad para resolver los puzles, terminar Swan Song puede tomarte más de cinco horas, en total son nueve capítulos y más de cien puzles, incluyendo algunos niveles secretos para quienes quieran ir más allá.

Gráficamente, el juego es sencillo y, aunque toda la acción transcurre dentro de la propia caja de música, el nivel de detalle es suficiente para no desentonar con su vibra tranquila. La banda sonora cuenta con tan solo once temas, lo que la hace algo limitada en cantidad, aunque en calidad sí cumple y aporta la emotividad justa en los momentos más duros de la historia.

Finalmente, Swan Song es un juego bonito e imaginativo que demuestra que tres personas con una idea clara pueden construir algo genuinamente especial. Los puzles más complejos, sobre todo los que te obligan a darle doble vuelta a la llave, harán trabajar sudar a tu cerebro.

Sin más que agregar, te recuerdo que Swan Song llega hoy en exclusiva para PC vía Steam. Si quieres probarlo antes de decidirte, también hay una demo gratuita disponible.

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