Desde el lanzamiento de Cuphead llegué a pensar que se vendría una oleada de juegos que copiarían la estética de las caricaturas de los años 30. Sin embargo, parece ser que la técnica es bastante complicada de replicar, pues fuera de Enchanted Portals o el esperado The Eternal Life of Goldman, este estilo de arte no despegó por completo.
Ahora con Mouse P.I. For Hire, el estilo Rubber Hose vuelve a tomar fuerza, solo que esta vez dejamos atrás a las plataformas para adentrarnos en el género de los shooters.

Aquí tomarás el control de Jack Pepper, un detective privado y ex-militar de la ciudad de Ratonburgo, que se encuentra investigando la desaparición del mago Steve Bandel, quien también fue uno de sus compañeros durante la guerra.
Aunque lo que parecía ser un caso sencillo se va convirtiendo en una historia de conspiraciones, intentos de magnicidio, corrupción, trata de personas y demás temas típicos de una novela noir. Raramente, al tratar temas tan serios, Mouse P.I. For Hire no es un juego oscuro ni trascendental, pues al estar protagonizado solo por roedores, todos estos temas pierden un poco de fuerza y casi llega a convertirse en una comedia.

Esto es principalmente por sus diálogos y la jugabilidad. Medios más grandes que nosotros (ojo, más grandes no mejores) dijeron que las referencias al queso eran algo negativo, pues para mí es al contrariom, son agregados que le dan más personalidad al juego y su ambientación.
En lo jugable tenemos lo que se conoce como boomer shooter, una variante del shooter actual, donde no hay regeneración de vida, puedes esquivar las balas y la velocidad y el posicionamiento son la clave para no morir.



En general, tendrás que ir limpiando las zonas de enemigos hasta llegar a tu objetivo final, que puede ser un jefe o la obtención de una pista importante. Sin embargo, y a pesar de que el gunplay es tan divertido y variado, no se puede negar que esta estructura de «avanzar, disparar y repetir» acaba volviéndose predecible con el paso de las horas. Y aunque siempre te esperan nuevos enemigos con habilidades diferentes, el ciclo puede sentirse algo monótono si esperabas más variedad.
Luego de completar el nivel te dirigirás al barrio donde se encuentra tu oficina de detectives, allí podrás comprar munición para tus armas y también mejorarlas con los blueprints que encontrarás por los niveles. Estos liberarán disparos alternativos y mejoras como mayor cadencia, daño o más espacio en el cargador.

También podrás comprar cartas de beisbolistas; estas las coleccionarás para jugar un pequeño minijuego de béisbol donde si ganas 20 partidas obtendrás un arma esperaba que esperaba fuera la mejor del juego, pero terminó sirviendo solo para liberar un logro/trofeo.


Ahora bien, lo más importante que harás aquí es organizar las pistas en tu tablero de crimen; según las que recolectes vas a liberar nuevas misiones y escenarios que visitar.

Como cada uno de ellos incluye nuevos retos y mécanicas, como planear con tu cola o usarla como látigo, visitar estos nuevos lugares es algo que se espera con ansias, además como el gameplay también está ligado a la comedia, habrá más de una situación que te haga soltar la carcajada.
Tristemente, luego de un par de niveles te das cuenta que los escenarios son bastante lineales. Siempre irás de forma directa de un punto a otro, y no hay una exploración real o caminos alternativos que inviten a desviarte. De vez en cuando aparecerá una pared falsa que oculta un secreto, pero hasta ahí.

En cuanto a la dificultad, el juego no logra mantener un equilibrio constante. Hay momentos en los que es excesivamente generoso con los objetos de curación y munición, para que luego llegue un jefe donde apenas te puedes curar dos veces, generando una curva irregular que rompe el ritmo.
Gráficamente, el estilo rubber hose le sienta espectacular. Desde la animación más básica de un enemigo hasta los movimientos especiales de los jefes, todo te hace sentir que estás dentro de una caricatura. Y la comedia también se mantiene, pues la forma en que mueren los enemigos según el arma con que los hayamos derrotado se alinea perfectamente con lo que veriamos en una caricatura.



En cuanto al rendimiento, este es totalmente excepcional, en nuestro PC de pruebas y en la configuración más alta de calidad, tuvimos 180 FPS estables en todo momento, sin importar cuántos enemigos y proyectiles se vieran en pantalla.
La música, por su parte, pudo ser mejor. En los diálogos apenas acompaña sutilmente y luego de cierto tiempo se vuelve repetitiva; solamente se potencia en los combates. Es más, si la música sigue sonando te indica que todavía hay enemigos buscándote y no debes bajar la guardia.
En general, Mouse P.I. For Hire es un buen boomer shooter, con una gran variedad de armas y un gunplay que se disfruta de principio a fin. La monotonía y linealidad de sus escenarios le resta un poco a la aventura, pero con su estilo gráfico y, sobre todo, con las ocurrencias de Jack y los demás personajes, hacen que el juego sea más llevadero.
Sin más que agregar, te recuerdo que Mouse P.I. For Hire ya está disponible en PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2 y PC vía Steam.

EN RESUMEN
Mouse P.I. For Hire es un boomer shooter más que notable; su estética, humor y gunplay lo hacen muy divertido, aunque su diseño de niveles lo haga caer rápidamente en la monotonía.
CALIFICACIÓN: 8/10


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