Outbound – Análisis: tú, el viento y la carretera

Explorar el campo en una vagoneta es el sueño de muchos de los que hemos tenido que trabajar desde la adolescencia. Solo nosotros, el camino y tal vez un perro es la definición de felicidad. Sin embargo, el ser humano tiene la imperiosa necesidad de pagar arriendo, transporte y no morirse de hambre, así que toca trabajar de ocho a cinco mientras comes arroz chino recalentado de tres días.

Por lo que toca recurrir a los videojuegos para escapar de esa realidad, y Outbound cumple con creces lo que nos prometió desde su anuncio: llevarnos al campo, desconectar de la ciudad y pasar un buen rato mientras conducimos por paisajes tan bonitos que te tranquilizan con solo mirarlos.

Ahora bien, el ritmo de Outbound está construido alrededor de un ciclo que aprendes desde el primer minuto: conduces, recolectas materiales, fabricas mejoras tanto para ti como para la van, para luego avanzar hacia un nuevo bioma.

Lo más importante de este ciclo es encontrar las torres de radio, pues al activarlas liberarás planos que desbloquean mejoras para tu vagoneta como mayor cantidad de almacenamiento, más potencia del motor, elementos estéticos y nuevos módulos de fabricación.

Esto hace que con el tiempo la van deje de ser un simple medio de transporte y se convierta lentamente en una casa rodante mezclada con un centro de producción. Y en verdad es un gusto ver esa transformación; además, cada mejora tiene un impacto visible en lo que puedes hacer y hasta dónde puedes llegar, haciendo que en las primeras horas explorar sea muy satisfactorio.

Sin embargo, el problema aparece cuando todo este sistema de recolección y construcción empieza a exigir materiales más específicos. Aquí el minimalismo de Outbound le juega en contra, pues el mundo no te da herramientas suficientes para encontrar estos elementos con eficiencia.

Ciertos recursos como la madera de platacorteza o la mena ocaso solo aparecen en zonas concretas del mapa, y sin un sistema de viaje rápido, conseguir un único material implica recorrer largas distancias sin ninguna sorpresa que justifique ese trayecto. En más de una ocasión estuve vagando por más de diez minutos por escenarios vacíos esperando que apareciera ese recurso que necesitaba para avanzar.

Las mejoras para la vagoneta son las que piden los materiales más específicos y escasos.

Ojalá en una próxima actualización se agregue un sistema de spawning más robusto, con una mayor densidad de aparición o ciclos de regeneración más claros. Eso de estar dando vueltas a ver si sale lo que buscamos rompe mucho la inmersión.

Fuera de las torres, también visitarás las fogatas; estas al principio parecían el punto de descanso perfecto para la aventura, pero pierden su encanto inmediatamente cuando descubres que puedes dormir dentro de la van sin importar dónde estés estacionado.

A menos que busques completar el 100% del juego, no tendrás la necesidad de activarlas, por lo que terminan siendo un elemento decorativo que el juego olvidó conectar con la jugabilidad. Un sistema de viaje rápido anclado a estas fogatas habría resuelto perfectamente el problema de la búsqueda de materiales.

A pesar de que Outbound tiene una paleta de colores y un estilo visual que recuerda a The Witness, donde cada lugar se siente agradable a la vista, viajar por sus bosques, playas, desiertos y más cae rápidamente en la monotonía, pues no existe ningún tipo de evento aleatorio que te sorprenda mientras conduces.

De vez en cuando llega una meteorología dinámica que agrega un poco más de espectacularidad al conjunto, con lluvias y cambios de luz que transforman los escenarios, aunque todo queda en lo estético porque ni la lluvia más intensa afecta el manejo de la vagoneta.

En este viaje no estarás solo, ya que podrás adoptar un perrito que te seguirá a todas partes. Si no es suficiente, el juego también cuenta con multijugador online para hasta 4 personas.

La música es quizás el elemento más consistente de toda la experiencia; sus melodías son tranquilas y acompañan perfectamente la conducción. Y cuando te acercas a los puntos de interés elevan sutilmente su ritmo haciéndote saber que estás en un lugar importante para continuar.

Finalmente, Outbound es un juego que sirve para desconectar, disfrutar del paisaje y encontrar tranquilidad al volante. Sin embargo, en ciertos tramos olvida que es un videojuego y falla en darnos algo más que paisajes bonitos.

Sin más que agregar, te recuerdo que Outbound llegará el próximo 11 de mayo a PC vía Steam y Epic Games Store así como en Xbox Series X|S, siendo parte de los juegos gratuitos de Xbox Game Pass Ultimate. Si lo quieres jugar en  PlayStation 5, Nintendo Switch o Nintendo Switch 2 tendras que esperar hasta el 14 de mayo.

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