Darwin’s Paradox! – Análisis: infiltración y comedia

El género de los side-scroller no está precisamente en su momento de mayor furor, por lo que un nuevo juego de este estilo siempre es bienvenido, más aún cuando viene de una desarrolladora del calibre de Konami.

Y es que la rama independiente de esta desarrolladora está haciendo muy bien las cosas últimamente, como ya lo demostró con Deliver at All Cost, y Darwin’s Paradox sigue con esa misma racha de juegos pequeños con gran sentido del humor y mucha diversión.

La historia nos presenta a Darwin, un pulpo cuyo mejor amigo Poulpy ha sido secuestrado por UFOOD INC, una gran empresa de alimentos que planea convertirlo en su nuevo plato estrella: sopa de pulpo. Sin embargo, nada es lo que parece, pues a medida que avanzas irás descubriendo secretos que incluyen extraterrestres, invasiones y conspiraciones a escala global.

Lo que más me sorprendió de esta historia es cómo se va escalando sin perder el humor, pues iniciamos con una historia de rescate para terminar con algo tan grande como una invasión extraterrestre, sin que en ningún momento sientas que el juego cambió el tono.

Como era de esperarse, la jugabilidad mezcla la infiltración y la creatividad del jugador para resolver cada situación. No solo porque Konami sea cocreador de Metal Gear, sino también porque el pulpo resultó ser el animal perfecto para unir esas dos características.

Podrás camuflarte con el entorno gracias a tu habilidad natural de cambiar de color, lanzar tinta para ocultarte o activar mecanismos, usar tus brazos para impulsarte por largas distancias y la mecánica más importante: usar tus ventosas para pegarte a todas las superficies, incluyendo los techos.

¿Sabías que…? Los pulpos no tienen tentáculos sino brazos. Los tentáculos son exclusivos de calamares y sepias, y se distinguen por tener ventosas solo en su extremo. Los ocho apéndices del pulpo tienen ventosas a lo largo de toda su longitud, lo que los clasifica correctamente como brazos.

Al principio no tendrás todas estas habilidades disponibles, sino que se irán liberando poco a poco, con unos muy bonitos flashbacks donde conocerás más de la relación de amistad entre Darwin y Poulpy.

Ahora bien, a pesar del tono cómico del juego, la dificultad es un elemento muy importante, pues aquí no existe ningún tipo de combate, por lo que si eres descubierto significa un game over inmediato.

Es prácticamente imposible volver a ocultarse una vez que los enemigos te detectan, pues son letales desde el primer segundo. A pesar de esto, existe un reto justo para hacerlo complicado y divertido sin llegar a frustrarte, sobre todo gracias a la variedad de situaciones en las que te verás envuelto.

Durante tu aventura serás perseguido por un pez linterna (sí, el mismo que aparece en Buscando a Nemo), tendrás que escapar de ratas rabiosas, empaparte en desechos radioactivos para iluminar tu camino y hasta controlar un pequeño robot.

Esta variedad hace que no te acostumbres a una misma mecánica, pues cada nuevo escenario agrega un nuevo reto que te obliga a repensar en cómo usas las habilidades de Darwin. Haciendo que el juego no se sienta repetitivo, algo un poco inusual en un sidescroller.

En el camino también deberás recoger periódicos, pósters y otros fragmentos de información que van desenmascarando los planes de UFOOD INC. Aunque los escenarios ya cuentan la historia por sí solos, estas piezas adicionales agregan todavía más humor a la aventura.

Y es que más allá de ser una aventura 2.5DDarwin’s Paradox podría considerarse una comedia ligera; no es un juego que te haga reír a carcajadas, pero sí uno que te sacará muchas sonrisas de principio a fin.

Es más, la duración hace que Darwin’s Paradox sea aún más ligero de llevar; lo completarás entre cuatro y seis horas de juego, lo suficiente para dedicarle un fin de semana o, según tu habilidad, una sola sesión.

Técnicamente el juego es precioso; jugarlo es como meterse en una película de Pixar, con ese estilo de caricatura 3D que recuerda a Los Increíbles o Intensamente. Lo jugamos en PC y aunque las opciones de configuración gráfica no son las más extensas, en los parámetros más altos el juego luce muy bien.

La música también es un gran acierto, pues se ajusta perfectamente a cada situación, y en algunas secciones de sigilo el sonido solo aparece cuando te mueves, haciendo la experiencia aún más inmersiva.

Finalmente, Darwin’s Paradox ya está disponible en PC vía Steam y Epic Games StorePlayStation 5Xbox Series X|S y Nintendo Switch 2. Y aunque no hay anuncio de una secuela, el final incluye un cliffhanger tan genial que desde ya espero con ansias una nueva entrega. Una demo ya está disponible en todas las plataformas.

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