iRacing Arcade – Análisis: del realismo a lo casual

iRacing siempre ha sido sinónimo de realismo e inmersión; de por sí tiene uno de los mejores simuladores de carreras de los últimos años y ha ayudado a otros estudios a sacar sus propios juegos, como el reciente NASCAR 25.

Y ahora el estudio deja atrás las físicas realistas, los gráficos de última generación y todo lo que lo hizo famoso para apostar por un juego más tranquilo enfocado en la diversión. Pero ¿Llegará a la altura de sus obras más icónicas? Tan solo continúa leyendo y entérate de todo en nuestra reseña de iRacing Arcade.

Como en la mayoría de juegos de carreras, no tenemos una historia profunda de superación, aquí lo que importa es correr y llegar de primero. Para esto tenemos varias maneras de juegar, siendo la más completa el modo Carrera.

Allí iniciarás como piloto novato en la categoría Fiat 500 con autos que apenas sobrepasan los 100 kilómetros por hora. Luego de cada campeonato serás ascendido a una nueva categoría, pero también podrás seguir compitiendo en otras que ya hayas liberado.

Esto se debe a que el juego maneja un sistema de competiciones semanales donde tendrás hasta 4 eventos para realizar. Aunque si quieres agilizar tu avance, es posible tener tu propio equipo de pilotos que compitan por ti, gracias a que contarás con una base de operaciones.

Tal cual fuera un barrio de Los Sims, podrás construir, decorar y demoler todo tipo de edificios enfocados en mejorar tu rendimiento en las carreras. Podrás construir un Garage para aumentar tu flotilla de vehículos y liberar espacios de Boost, modificadores que te ayudarán con más agarre, velocidad o rebufo.

Estos boost se liberan según el edificio que construyas, con Ingeniería creas mejoras para el motor; con el Taller de Chasis obtienes mejor agarre y reduces desgaste de llantas; con R&D reduces daño y con la base del equipo aumentas la cantidad de pilotos que puedes contratar.

Para construir todo necesitarás ganar carreras, pues es la única forma de conseguir dinero. Además estarás limitado por un nivel general, por lo que al principio tendrás mejoras básicas y para subir este nivel, deberás completar retos como adelantar cierta cantidad de rivales, ganar sin penalizaciones o completar eventos.

Ya en la pista estarás pendiente de tres elementos: la salud del coche, el nivel de gasolina y le desgaste de las llantas. Según la extensión de la carrera y qué tan bien conduzcas, entrarás a pits, esta mécanica es casi automática, pero recuerda no acelerar antes de que te llenen el tanque.

También tenemos dos formas más de jugar, en el modo libre podrás elegir la cantidad de circuitos, las vueltas, la categoría, la dificultad e incluso si quieres vueltas de clasificación. Esto mismo lo puedes hacer en el modo online, donde podrás armar carreras hasta con 11 jugadores. Tristemente, no tenemos algún modo a pantalla divida local.

En general todos los modos incluyen carreras en circuitos basados en autódromos reales como Motorland AragónHermanos Rodríguez Circuit o Lime Rock Park, más algunos propios. Ahora bien, al limitarse a recrear circuitos reales, el estudio perdió una gran oportunidad de hacer algo más llamativo.

Al ser arcade, esperaba algo más loco o irreverente, iRacing se fue a lo seguro y aún así se queda corto. Faltan elementos típicos de la interfaz como marcadores a mitad de vuelta, indicador de ventaja sobre rivales o un velocímetro. Aunque hay una tienda para comprar trajes, cascos, visceras y más, la variedad no es suficiente y siguen faltando opciones alocadas típicas de un árcade.

Los circuitos propios también carecen de imaginación, fuera de una araña gigante en Barber Motorsports Park, no hay nada fuera de lo común; son circuitos vacíos y silenciosos donde solo las gradas rompen la monotonía.

Al menos en cuestión de físicas y jugabilidad sí está muy por encima de otras propuestas. Conducir un Fórmula 4 es muy diferente a lo que se experimenta en un Porsche, el peso del auto, la fuerza en la frenada y la velocidad hacen que subir de categoría no solo sea estético, sino que también tengas que ajustar tu forma de jugar.

Gráficamente, el juego es bastante llamativo, sobre todo en el diseño de los autos y la calidad de sus escenarios. Los pilotos tienen un estilo chibi o caricaturesco dándole la frescura de un título arcade. Sin embargo, su punto más débil es la música, las tonadas de los menús son bastante repetitivas y en carrera no suena ni una sola nota.

Sin duda, esperaba un poco más del primer juego arcade de iRacing, y se me hizo bastante extraño que no sea compatible con volantes, ojalá esto se arregle pronto. Al final, el juego es un buen paso para salir de la zona de confort del estudio y tal vez, más adelante con otra entrega, llegue a competir contra Mario Kart o Sonic Racing, pero por ahora será complicado destacar en un mercado dominado por experiencias más completas.

Finalmente, te recuerdo que iRacing Arcade ya está disponible en exclusiva en PC vía Steam y muy pronto llegará a consolas.

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