Hacer esta reseña me transporta a los 90, cuando SEGA y Nintendo competían arduamente por ganarse el corazón de los gamers. Tras el lanzamiento de Mario Kart: World, SEGA ha decidido devolver el golpe con Sonic Racing: CrossWorlds.
Y aunque lo nuevo del erizo azul dista bastante del juego de carreras del fontanero, cuenta con ideas muy interesantes y, lo más importante, es divertido y fácil de jugar. Así que, sin más introducción, aceleremos al máximo y empecemos con la reseña de Sonic Racing: CrossWorlds.

Fácil de aprender, difícil de dominar
Como en todo juego de carreras, la dificultad aumenta poco a poco mientras aprendemos los atajos, los poderes y nos adaptamos a la velocidad. Sonic Racing: CrossWorlds no es la excepción, pero si vienes de otros juegos de carreras, acostumbrarte a esta nueva forma de derrape te costará un poco.
Aquí, al pulsar R2/RT, el derrape se hace de forma inmediata, sin el pequeño salto que vemos en CTR o MK y que indica el inicio de la maniobra. Aunque ajustarse cuesta al principio, después de finalizar tu primer torneo ya serás todo un experto.
Por supuesto, no sería un juego de carreras arcade sin potenciadores. Tendrás a tu disposición un arsenal que incluye clásicos como el misil y el turbo, además de objetos nuevos como un pequeño muñeco que cambia los poderes de todos durante la carrera e incluso uno que te convierte en un camión monstruo.

Un piloto a tu medida.
Ahora bien, tendrás a tu disposición 23 personajes, cada uno con sus propias estadísticas, y me atrevería a decir que es de los pocos juegos donde esto de verdad importa. Cada personaje pertenece a una categoría principal, como Velocidad, Aceleración, Manejo, Potencia o Turbo, lo que te obliga a pensar bien tu estrategia de carrera.
Sin embargo, esta característica puede optimizarse gracias a que los vehículos están organizados en las mismas categorías. De este modo, puedes potenciar aún más tu estadística principal o, si prefieres, elegir una categoría distinta para equilibrar aquellas que están más bajas.

Por si fuera poco, es posible personalizar los autos agregando partes que aumentan o disminuyen algunas estadísticas, lo que hace aún más único a tu corredor preferido y te permite experimentar con nuevos pilotos y autos. Para aquellos que quieren llevar la personalización más allá, también es posible añadir vinilos y logos en el garaje.
Hablando del garaje, allí también podrás agregar más de 70 ventajas pasivas a tu perfil de jugador, que se equipan en una placa de corredor. Estas van desde no perder anillos al golpear las paredes o iniciar la carrera con un potenciador, hasta mejorar tu estadística principal u obtener turbo al chocar contra tus rivales.

Tanto la personalización de vehículos, ya sean partes o vinilos, como la creación de «builds» para cada personaje, está ligada a una moneda llamada «Donpa Tickets». Estos los ganarás por completar carreras, recolectar los 5 ítems especiales de cada circuito y derrotar a los Rivales, un nuevo tipo de enemigo.
Antes de cada carrera, el juego seleccionará un corredor aleatorio (Rival) que no solo se enfoca en ganar, sino que también concentra sus ataques en ti para hacerte la vida imposible. Y si logras vencer a los 23 rivales, descubrirás una gran sorpresa.

De un mundo a otro.
En total, tendrás a tu disposición 8 torneos de Grand Prix, cada uno con tres circuitos diferentes más una carrera final que los mezcla. El nombre CrossWorlds es literal, ya que en verdad cruzas por diferentes mundos en un mismo circuito. Durante las carreras, aparecerá un selector de mundos y el que vaya primero elegirá a dónde se viaja a continuación. Es posible viajar a cualquiera de los 24 circuitos «CrossWorld», aunque el juego te da a elegir entre dos de ellos.

Esta elección no es meramente estética, sino una estrategia clave, ya que cada CrossWorld tiene sus propios peligros y atajos. Además, también es posible viajar a un circuito especial con modificadores infinitos, lo que añade otra capa de estrategia a la carrera.
Como si no fuera suficiente, tenemos de vuelta la mecánica de transformación de Sonic & All-Stars Racing Transformed, donde tu vehículo cambiará automáticamente a bote o avión según el terreno, obligándote a adaptar tu conducción sobre la marcha. La jugabilidad también se ve afectada; por ejemplo, en el agua ya no derrapas, sino que te sumerges un poco, y al soltar el botón das un salto potenciado. Esto abre nuevas rutas y atajos si haces las cosas bien.


Fuera de las carreras normales, también existe un modo «fiesta» donde fuera de llegar de primero deberás realizar acciones específicas para ganar puntos y derrotar al grupo enemigos.
Visualmente, el juego es un festín de color y velocidad. Cada uno de los 24 circuitos principales está repleto de detalles que rinden homenaje a la historia de SEGA, con personajes y elementos icónicos en el fondo que reaccionan a nuestro paso. El salto entre dimensiones a través de los Travel Rings es casi instantáneo y resulta impactante: un momento estás en un circuito futurista y al siguiente terminas en la era Mesozoica, con dinosaurios que quieren comerte o aplastarte.
Y, como es tradición en la saga, la música es un pilar fundamental. La banda sonora cuenta con más de 30 temas, mezclando remixes de canciones clásicas de la franquicia con nuevas composiciones. Lo más destacable es la transición musical al hacer un CrossWorld: el tema principal se fusiona de forma fluida con la melodía del nuevo universo, haciendo el cambio aún más genial.




Finalmente, Sonic Racing: CrossWorlds es una experiencia llena de caos que se siente familiar y nueva a la vez, donde la estrategia en el garaje tiene el mismo valor que en las carreras, convirtiéndolo no solo en una alternativa, sino como un contendiente de peso completo en el género de las carreras árcade.
No olvides que Sonic Racing: CrossWorlds estará disponible el próximo 25 de septiembre de 2025 en PlayStation, Xbox, Nintendo y PC vía Steam. También hay una demo ya disponible en estas plataformas para que lo pruebes tú mismo.

EN RESUMEN
Sonic Racing: CrossWorlds es un espectacular juego de carreras árcade que brilla por su personalización y su brillante mecánica de cambio de mundos, aunque requiere un breve periodo de ajuste y el caos en la pista puede ser abrumador, es una propuesta adictiva, veloz y una de las mejores alternativas del género.
CALIFICACIÓN: 8/10


Deja un comentario