Luego de 5 años de su anuncio, Arctic Awakening ha visto por fin la luz. Este «walking simulator» viene con una carga narrativa muy profunda que nos recuerda a clásicos como Firewatch e incluso un poco a The Talos Principle, pero sin puzles tan marcados.
Su historia inicia cuando Kay, Donovan y Alfie, un robot terapéutico, se encuentran sobrevolando el Ártico en una misión de entrega de suministros en un lejano pueblo de Alaska. La charla en el avión era amena y parecía que todo saldría perfecto.

De un momento a otro, una tormenta rompe la calma y su fuerza quiebra de un tajo la cola del avión. Frente a esta emergencia, tu compañero Donovan salta del avión, mientras tú intentas aterrizar de emergencia. Pero la situación es crítica y terminas estrellado.
Afortunadamente, logras salir ileso del accidente. Ahora, junto con Alfie, deberás recorrer estos helados parajes en busca de tu amigo Donovan, mientras intentas pedir ayuda y, por supuesto, regresar a casa.

Apetito y claridad mental
Arctic Awakening es un simulador de caminar en toda regla. Deberás ir de un punto a otro mientras descubres más de la historia, convirtiendo al recorrido en el eje central de la jugabilidad. En primer lugar, deberás estar atento a dos parámetros muy importantes: tu hambre y tu paz mental.
Ahora bien, tener que alimentarte no supone que debas cazar. Tu avión contaba con innumerables cajas de suministros que irás encontrando mientras buscas a Donovan. Solo tendrás que tomar una caja de cereales, unas papas fritas o comida enlatada para recuperar tu nivel de apetito.

Si no te alimentas con regularidad, la visión se irá nublando hasta un punto en que te será muy difícil continuar. Lamentablemente, teniendo esta mecánica como un eje principal, las animaciones de cuando te alimentas dejan mucho que desear: muerdes cajas y latas como si fueran una galleta. Tan solo la animación de tomar está bien realizada.
También, guardar alimento para después es una pérdida de tiempo. No puedes acceder a todos los elementos de tu mochila, tan solo a los objetos principales. Y ni siquiera para usarlos, solo para darles un vistazo, ya que estos se usan automáticamente cuando sea necesario.

La paz mental, por su parte, altera el tono de las conversaciones que tendrás con Alfie. Entre menos tengas, serás más tosco y seco. Esto hace que te pierdas de ciertas situaciones o no accedas a datos importantes que dan contexto a este mundo.
Para recuperarla, debes sentarte en las diferentes formaciones rocosas que encuentras en el camino. Allí recargarás energía y paz mental en un pequeño ejercicio de respiración. Personalmente, te recomiendo que respires junto con el minijuego, te sentirás muy bien.

Como puedes ver, las respuestas o decisiones que tengamos durante la aventura son muy importantes. Es más, según cómo respondas, la relación con Alfie se fortalecerá o se irá perdiendo. Si eres demasiado misterioso o cortante, también te perderás de ciertas conversaciones que te cuentan más cosas de la vida de Kay y Donovan.

Arctic Awakening también incluye un par de sencillos puzles, donde deberás pulsar algunos botones para abrir puertas o activar mecanismos. También deberás buscar algunos objetos clave que te permitan continuar, como tarjetas decodificadoras, partes de drones o incluso una palanca.
Sin embargo, encontrar estos objetos es algo tedioso, debido a que no tienes ningún tipo de ayuda. Por ejemplo, Alfie tiene que activar una computadora, pero el lugar no tiene energía. El juego tan solo te dice: «Ayuda a Alfie a acceder a los datos». No tienes pistas, marcadores, y ni siquiera el robot suelta algún diálogo que te guíe.
Así que empiezas a dar vueltas por los escenarios pulsando X hasta que puedas recoger algún elemento que te dé alguna pista de cómo continuar. Para los más ansiosos, este tipo de jugabilidad los llevará muy rápido a la frustración.

Finalmente, el error más grave de Arctic Awakening son los bugs, y los hay de todo tipo. Tan solo en la primera media hora del juego verás cómo la geometría de las luces empieza a enloquecer, haciendo que bloques negros y grises empiecen a tapar la pantalla.
También es posible que te quedes atorado con alguna piedra o rama del suelo, y cuando empieces a escalar, reza para que el personaje logre llegar a la cima y no quede bloqueado. Aunque lo más grave viene con el sistema de guardado: durante el primer episodio ni se te ocurra salir del juego.

Si guardas y al rato vuelves para jugar, habrás perdido todo el progreso. El juego nunca cargará y se cerrará. Por lo que te sugiero que juegues sin pausas durante el primer capítulo. Ya luego el sistema de guardado funciona normal y podrás salir y volver sin problemas.
Sé que jugué una versión preliminar, pero todos estos errores afectaron profundamente mi experiencia. De verdad espero que hayan sido corregidos en la versión final que llega hoy, porque sin esos ajustes, Arctic Awakening corre el riesgo de quedar en el olvido. Y sería una lástima, porque tiene todo el potencial para convertirse en un referente narrativo dentro del género.
Sin más que agregar, no olvides que Arctic Awakening llega hoy, 18 de septiembre, a PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC vía Steam.

EN RESUMEN
Arctic Awakening te envuelve con su atmósfera ártica, una relación entrañable con Alfie y un pulso narrativo que invita a seguir; sin embargo, la falta de guía y sus bugs dañan demasiado la experiencia.
CALIFICACIÓN: 7/10


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