Captain Blood – Análisis: ¿valió la pena esperar dos décadas?

Reseña en español de Captain Blood.

Después de 15 años en el olvido, y principalmente en las aguas de los pleitos jurídicos, Capitain Blood ha visto la luz al final del túnel. Su regreso, gracias a los muchachos de SNEG, es un recordatorio de que no todo está perdido, es posible regresar de las cenizas y en este caso en específico, mostrar a una nueva generación de gamers, cómo eran los videojuegos hace casi dos décadas. Y sin más introducción comencemos con la reseña de Capitan Blood.

Captain Blood lanzamiento hack’n’slash pirata plataformas retro

Una simple historia de piratas.

Como en la mayoría de juegos de piratas, todo comienza con un puñado de monedas de oro, luego de una intensa cinemática, el Capitán Blood junto con toda su tripulación se embarcarán en una misión de búsqueda y rescate.

El objetivo: Loraine Langford, esta señorita ha sido raptada luego de un ataque pirata al barco de su padre Weldon Langford. Él, promete a Blood 50.000 monedas de oro y una recomendación directa con el gobernador si trae sana y salva a su hija.

Y aunque, desde un principio, se podía sentir el cliché típico de las historias de piratas, el juego se guarda un par de sorpresas para no ser tan predecible. En cuanto a duración, Captain Blood ofrece entre 8 y 12 horas de juego, dependiendo de tu estilo. Si eres de los que buscan el trofeo platino, tendrás que terminar la aventura en menos de 2 horas y 30 minutos, un reto bastante complicado, yo me demoré eso en el último capítulo. 😐

¿Dios de los piratas?

De la época dorada de los piratas, saltamos a la época dorada del hack and slash, Captain Blood basa su jugabilidad en los God of War de PlayStation 2. Primero, tendrás acceso a diferentes combos de ataques, usando tan solo dos botones. Cuando te sientas superado por los enemigos, puedes activar la Furia para aumentar tu daño y ser inmune a los ataques.

Por otra parte, y como buen pirata, Blood tiene una pistola de mecha, esta demora bastante en recargar, pero lo compensa con un gran índice de daño. Llegado el momento tus enemigos tendrán muy poca vida y un símbolo rojo flotará sobre sus cabezas. Este es el momento para usar las ejecuciones.

Es posible eliminar a tus rivales con 4 animaciones base, que aunque cortas, agregan un poco de espectacularidad a los combates, además no solo harás movimientos acrobáticos. Cada una de estas ejecuciones te dará beneficios, pudiendo robar el arma del enemigo, obtener más dinero, pociones para la furia, más una ejecución rápida.

Al ejecutar una agarre podrás elegir cuál ejecucción realizar pulsando cuadro, círculo, triángulo o equis.

Como en todo juego de piratas, los barcos son muy importantes y aunque no podremos navegar, sí vamos a ser parte de combates navales, pudiendo usar los cañones contra los barcos que se vayan acercando a nuestro navío. Son secciones cortas, pero llenas de acción.

Ahora bien, el oro conseguido del combate lo podrás gastar en la tienda del juego, allí podrás comprar más y mejores combos, mejorar tu vida, tu pistola y hasta obtener espacios para cargar granadas.

Otro elemento de la jugabilidad es el uso de Quick Time Events para las eliminaciones de los jefes, al contrario de lo conocido, estos QTE no premian la precisión, tan solo la velocidad, incluso si pulsaste el botón incorrecto no perderás automáticamente.

Agregado a esto, los QTE también se ven cuando abres puertas, activas ciertos mecanismos o en pequeñas cinemáticas, cada una de estas interacciones nos recuerda que estamos ante un juego de hace 15 años.

Eso por esto que es totalmente injusto calificar a Captain Blood con el rigor de la actualidad, por mi parte me divertí muchísimo y fue genial jugar algo que no está plagado de política, ni del adoctrinamiento que ahora invade tanto a los videojuegos.

No obstante, esto no exime al juego de errores: el audio y los subtítulos están desincronizados en las cinemáticas, el control es tosco y poco preciso, cubrirse sirve de poco y es posible morir por combos infinitos de los enemigos. Gráficamente, cumple para 2010, pero se queda corto para 2025. Aun así, se disfruta y no se siente tan desfasado como podría esperarse.

Finalmente, te podría decir que Captain Blood es una cápsula del tiempo para quienes extrañan la era dorada del hack and slash y las historias de piratas sin pretensiones. Si buscas algo diferente, con sabor a clásico y puedes perdonar sus limitaciones, aquí tienes una aventura que merece, al menos, una oportunidad.

Deja un comentario