Park Beyond – Reseña: el sueño de todo niño

Limbic Entertainment, una desarrolladora con experiencia en juegos de estrategia, usa el tema de un parque de diversiones para revivir el espíritu que este tipo de juegos representa, pues tienen un encanto especial como género. 

Park Beyond tiene todo lo que podríamos esperar, además de tener un espíritu bastante festivo y divertido, ofreciendo nuevas posibilidades como la ‘imposibilizacion’, que nos permite crear diversiones que van más allá de cualquier atracción que se haya visto en un parque. 

Lo que hace que Park Beyond sea tan divertido como se presenta son las mecánicas de personalización y el nivel de opciones que ofrece a la hora de construir y gestionar tu parque.  

Al iniciar existe una buena cantidad de opciones para elegir qué ambiente le queremos dar a nuestro parque y con ello que tiendas, instalaciones o atracciones construir. Hay muchos diseños prefabricados interesantes para todo tipo de atracciones, sobre todo las montañas rusas que pueden construirse de maneras casi imposibles, añadiendo túneles bajo tierra e incluso bajo el agua.

Además, podremos probar nuestras atracciones como las verían los usuarios, lo que nos permite poner aún más énfasis en lo que consideramos divertido para el público según nuestra propia perspectiva y gusto, lo cual aumenta el nivel de personalización, la jugabilidad y el sentido de pertenencia al parque que estamos construyendo.  

Además de las atracciones, hay que tener en cuenta los servicios básicos para el público que va desde los caminos hasta los puntos de comida, donde podemos establecer nuestros propios menús, productos y líneas de consumo. Además de decorar nuestro parque según nuestro gusto. 

Como la cantidad de opciones que encontramos para manejar el parque es bastante alta podemos construir así mismo las atracciones, las cuales podemos hacer tan aterradoras, altas o profundas como queramos, podremos asignar velocidad, ritmo, repetición e incluso ambientar con música casi todos los juegos que pongamos en el parque. 

Como sandbox cumple a cabalidad con su cometido, dándonos los niveles de libertad apropiada dentro del género, infortunadamente no todo es tan color de rosa como podría parecer. Al principio, el juego tuvo varios crashs, se reinició solo en dos ocasiones, y en el modo de construcción presentó problemas con la colisión de los objetos, que a pesar de haber sido ubicados y programados con función, parecían no existir.

Otro punto en contra es el manejo de la economía dentro del juego, pues parece que los costos de producción y mantenimiento aumentan según el nivel de ingreso que genere el parque. Además del presupuesto inicial ser bastante limitado hace que la progresión parezca lenta y a veces artificial, algo como “le estoy dando lo justo para que no quiebre, pero no le garantizo que no se aburra”.

Otro punto negativo es la falta de una interfase que permita tener control de los eventos y puntos de interacción del juego, por lo cual es difícil estar al 100% en control de los parques que hayamos construido.

Es posible que los recursos de un restaurante, cafetería o heladería se hayan acabado, pero solo recibiremos una notificación mínima, que junto con la cantidad de eventos que pueden suceder al tiempo hacen que sea difícil de identificar y exige una memoria rigurosa para estar al tanto de todo lo que ocurre y poder solucionar problemas o rectificar errores de una manera efectiva y rápida. 

Como experiencia global es divertida, tiene los elementos justos para ser bastante entretenido y adictivo, el ambiente simple y lleno de humor hace que el juego sea fácil de entender para aquellos que inician en el género, infortunadamente los problemas que presenta, de origen técnico más que mecánicos, pueden romper la inmersión abruptamente.  

Es un buen juego, que garantiza largas horas de entretenimiento y diversión, con problemas técnicos muy molestos y le roban a la experiencia e impiden darle una calificación mejor, pero en sí es un título sólido. 

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