Diablo 2 Reign of the Warlock – Análisis: un aliciente para volver

Han pasado ya 25 años desde el lanzamiento original de Diablo 2, el que para muchos es uno de los mejores juegos de la saga. Hace poco más de cuatro años, el juego recibió un remaster llamado Resurrected y ahora, luego de tanto tiempo, recibe una nueva expansión.

Pero Reign of the Warlock no solo agrega una nueva clase, sino que incluye nuevas mecánicas, mejoras de calidad de vida y un reto final que pondrá a prueba incluso a quienes ya tienen a su personaje en nivel 99. Sin embargo, ¿será suficiente para dejar atrás Diablo IV y volver a los clásicos? Pues tan solo continúa leyendo y entérate de todo lo que trae Diablo 2: Resurrected – Reign of the Warlock.

Maestro de las artes prohibidas

Como no podría ser de otra manera, el Warlock o conjurador es el centro de la experiencia. Esta nueva clase viene con tres árboles de habilidades, una forma muy imaginativa de jugar y el poder de invocar demonios para ayudarte en el combate.

Al equiparte un arma, no la empuñas normalmente, sino que usas tu telequinesis para controlarla. Si gastas tus puntos de habilidad en la sección de Espanto, podrás maldecir el arma para realizar daño mágico, crear espejismos y hasta lanzarla como si fuera un bumerán. También hay opciones de defensa donde te proteges con un escudo mental.

Si prefieres la mágia, está el árbol del Caos, allí aprenderás a lanzar ráfagas y muros de fuego. Colocar trampas mágicas para quemar, ralentizar o enfurecer a los enemigos, e incluso usar la entropía del universo para lanzar rayos, aprisionar a los enemigos y hasta expulsarlos de la realidad.

Aunque la opción más original es la de Demonio, donde podrás invocar tres tipos de seres del infierno: los caprinos e impíos que atacan a los enemigos, y los profanadores que amarran las almas de dos monstruos haciendo que el daño que le hagas a uno lo reciba el otro. O si lo prefieres, puedes invocarlos solo para ser consumidos y así obtener bonificaciones de daño, velocidad y defensa según el demonio que hayas consumido.

Por supuesto, no hay necesidad de gastar tus puntos en un solo árbol; podrás experimentar y ajustar tu estrategia según la forma en que juegues. Como en tu campamento puedes reiniciar estos puntos y volver a ubicarlos, no hay necesidad de quedarse con una sola opción de juego.

Nuevas zonas, desafíos y objetos.

Reign of the Warlock también agrega un par de elementos jugables enfocados especialmente en aquellos que buscan un reto. Al igual que en Resurrected, tenemos Zonas de Terror que ajustan el nivel de los monstruos al tuyo, haciendo las zonas más desafiantes pero muy rentables si lo que buscas es subir de nivel.

Solo que ahora estas zonas cambian cada treinta minutos y no cada hora como antes. Si completas estas zonas y eliminas a uno de los jefes de actos, pues ahora se pueden «aterrorizar» actos completos, ganarás estatuillas especiales que liberan el reto más grande de la expansión.

Su nombre es Colosales Antiguos y te llevará a una arena especial donde te enfrentarás a múltiples jefes al mismo tiempo, según las estatuillas que hayas liberado. Aquí no vale la improvisación, pues cada vez que derrotes a uno, los demás se fortalecerán y ganarán nuevas habilidades. Al vencerlos, recibirás como recompensa joyas poderosas de nivel 75, pero solo podrás equiparte una a la vez.

Y hablando de ítems, esta expansión añade más de 30 objetos nuevos, entre sets completos, equipamiento único, runas y grimorios. Aunque los más poderosos y únicos tienen más oportunidades de salir en las Zonas de Terror.

Mejoras para no sentirte abrumado.

Como neófito en el juego, llegar a un título con 25 años a sus espaldas me sentí algo abrumado con la cantidad de sistemas, aunque son bastante intuitivos y hacen que aprender mecánicas más avanzadas sea sencillo y natural.

Por ejemplo, al derrotar a los jefes ganarás runas y, dentro del cofre del campamento, hay una pestaña especial para guardarlas. En el primer acto no te dicen para qué sirven, pero esta nueva pestaña indica que son importantes y se deben guardar para después, así no las terminas vendiendo por cinco de oro.

También hay pestañas dedicadas a las gemas, los materiales de fabricación y cinco pestañas de equipo para que guardes todas las pociones de vida y maná. Tu acompañante tiene su propia pestaña de equipo, por lo que ya no solo servirá como carne de cañón, sino que lo puedes equipar con equipo que complemente el tuyo.

Para los más experimentados y que no tienen ese síndrome de Diógenes como yo, ahora hay filtros de equipo para que solo se muestre lo que te interesa buscar. Y en las Crónicas quedará registrado cada objeto único, set y runa que consigas, y hasta te dan recompensas por completarlos.

Si ya eres un jugador veterano, es posible pasar tu personaje de Diablo II Classic a Resurrected y luego a Reign of the Warlock, pero ten cuidado, pues no podrás regresarlos. Y como era de esperarse, tampoco puedes cambiar de clase a un personaje ya existente: si quieres probar cómo es jugar con un Conjurador, será necesario crear uno desde cero.

Finalmente, después de tantos años, es raro que un juego reciba contenido y de forma tan sustancial como Reign of the Warlock. Con esta expansión, los veteranos encontrarán nuevos desafíos a los que volver y los nuevos jugadores tendrán la mejor versión hasta la fecha, con una excelente clase de inicio y un montón de mejoras.

Sin más que agregar, no olvides que Diablo 2: Resurrected – Reign of the Warlock ya está disponible en Battle.net, PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch y Steam. Además, forma parte de los juegos gratuitos de Xbox Game Pass, por lo que lo podrás jugar sin costo adicional con tu suscripción.

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