Herdling – Análisis: el lenguaje del silencio

La forma en que los juegos independientes van más allá de lo común me tiene fascinado, he cenado en restaurantes espaciales; me he perdido en un mundo de magia automatizada y hoy quiero hablarte de una experiencia única: el pastoreo de calicornios.

Estos tiernos, pero robustos animalitos se han convertido en mi obsesión durante la última semana, y estoy seguro de que cuando los conozcas también te quedarás pensando en ellos. ¿Quieres saber por qué? Sigue leyendo nuestra reseña de Herdling.

Por el simple hecho de ayudar.

Herdling comienza en un silencio absoluto, no hay palabras, indicaciones ni contexto sobre tu despertar en esta ciudad. A los pocos segundos de estar explorando te cruzas con tu primer calicornio, una criatura peluda y de mirada noble que se acerca y, sin resistencia, se deja domar.

Luego llegan dos criaturas más y de repente ya estás en una travesía en busca de su hogar. Nadie te lo pide, ni siquiera ellos. Es un impulso que nace del corazón, el simple acto de ayudar se convierte en una razón poderosa para avanzar, una oportunidad de hacer lo correcto sin esperar recompensa.

De principio a fin el silencio lo envuelve todo, no hay diálogos, solo los tenues sonidos con los que guías a la manada y las respuestas animales que te transmiten confianza y compañía. Y cuando llega un nuevo calicornio, esa responsabilidad de protegerlos se hace más fuerte, recordándote que, a veces, el lazo más fuerte se construye sin palabras.

Guiar y cuidar

Controlar al rebaño de calicornios es muy sencillo, basta situarte detrás de ellos y pulsar L2/LT y se moverán siguiendo un marcador que traza el camino frente a ellos, guiando suavemente su recorrido. En este viaje, la ayuda fluye en ambos sentidos, ellos te ayudan a superar obstáculos, usando su fuerza para abrir puertas o permitiéndote alcanzar lugares elevados apoyándote en los más pequeños.

La mayoría de los calicornios se unirán naturalmente a la historia, pero te recomiendo recorrer los mapas con calma, especialmente los más amplios. Hay al menos cinco ocultos y en total podrás llegar a controlar hasta quince calicornios.

Durante el recorrido, cuidar el bienestar de los calicornios requiere de tu atención. Sin una interfaz que te lo indique, serán ellos mismos quienes te den señales de cómo se sienten. Su pelaje se volverá rojo si están heridos, generalmente por contactos en zonas peligrosas, como vigas o piezas metálicas, sabrás que debes esquivarlas, ya que están teñidas de rojo.

Para curarlos, hay que buscar flores azules en el entorno; al alimentarlos, el pelaje recupera su color natural. A veces, el pelaje se transforma en un estallido multicolor, ese es el momento de máxima energía y cuando puedes activar el modo estampida.

El rebaño correrá a toda velocidad y aunque será un poco difícil de controlar, es la forma más rápida de atravesar matorrales o zonas con mucha nieve. Para recargar esa energía deberás guiarlos hacia flores azules o rojas, pudiendo encadenar una serie de estampidas.

Este viaje no está exento de peligros. Las aves rapaces acechan, sobre todo cuando entramos en su territorio. Allí deberemos esquivar unas extrañas y frágiles vasijas. Si llegas a romper tres, una ave atacará a un calicornio, tiñendo su pelaje de sangre; si cometes el error una vez más, el calicornio puede morir y te adelanto que la pérdida se siente profundamente.

También el ambiente puede volverse enemigo. Debemos cruzar hielo delgado que se quebrará bajo nuestros pasos, y cuando alcanzamos las montañas, el viento helado nos empujará hacia atrás, obligándonos a buscar refugio.

Sin embargo, hay momentos de pausa en los que todo se calma, es posible prender una fogata, pudiendo descansar y cuidar a tus calicornios, alimentarlos, limpiarlos y hasta jugar a la pelota. Son instantes de ternura y recuperación, donde el vínculo se fortalece.

Dejando atrás lo sentimental de esta aventura, gráficamente el juego nos da paisajes muy coloridos y llenos de detalles, los calicornios son expresivos y manejarlos se siente muy bien.

La banda sonora, con su aparición y desaparición sutil, magnifica cada momento del viaje. Hay silencios que te permiten concentrarte en lo esencial: guiar al rebaño y conectar con los calicornios. Luego, la música se vuelve épica cuando corres a toda velocidad escapando de una parvada de aves, solo para transformarse después en una suave y emotiva melodía que acompaña los instantes de descanso y ternura junto a tu manada.

Herdling no solo es una aventura sencilla de pastoreo, sino una experiencia sorprendentemente profunda y emotiva, donde el silencio, los paisajes y cada uno de los calicornios crean un vínculo difícil de olvidar.

Al final, Herdling demuestra que en un mundo silencioso y lleno de adversidades, el acto de acompañar y cuidar deja una huella duradera. Es una experiencia que se disfruta lentamente y que invita, a cada paso, a mirar más allá del juego, hacia los sentimientos que nos unen con quienes elegimos cuidar.

Sin más que agregar, te recuerdo que Herdling llega hoy 21 de agosto a PlayStation, Nintendo Switch, PC vía Steam y Xbox, además está disponible en el catálogo de juegos gratuitos de Xbox Game Pass.

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